domingo, 8 de agosto de 2010

La Liturgia de un Trovador

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LA LITURGIA DE UN TROVADOR
Por Bernardo Tineo Tineo


Cuando apareció el libro casi primigenio "Celebraciones de un trovador (Ed. Ames Lima 1977) de Gustavo Armijos, escribí un ensayo en que ya señalaba el duro lenguaje, el juego lingüístico, el uso de la jerga criolla, la sustantivación, de personajes de la mitología así como también el nombre de célebres pintores: libro que en su totalidad exteriorizaba las aventuras y contradicciones de la vida.

El crítico Edmundo Bendezú ha dicho al respecto: “más que celebraciones eran desesperaciones de un poeta tempranamente maldito”.

Ahora nos entrega su segundo libro “Liturgia de la Vigilia” (Ediciones Ames, Lima 1978) que presenta en la carátula una hermosa ilustración Café Nocturno de Vicent Van Gogh Está dividido en cuatro partes, por su estructura me hace recordar a "La Divina Comedia de Dante. Se puede establecer cierta similitud por tratarse de un tema universal, EL AMOR.

Si Dante ingresa, o inicia su recorrido por el Infierno, continúa por el Purgatorio y llega al Paraíso. Armijos con las 7 “Cantigas de Ruh” ingresa directamente al Paraíso cuando nos cuenta el encuentro con la amada y la realización plena del amor entre la noche invadido por las luces de los carros; porque "Ruth fue amada después de esparcir su cuerpo/desnuda en la cama”.

Como un Dante sin Virgilio ha rondado por las selvas nocturnas con el foco luminoso de sus trovas, ha recorrido las desoladas calles de las desoladas calles de la Ciudad Imperial, por los calles de Ayacucho, sin olvidarse de nuestra vieja Lima, en donde en varias oportunidades compartimos no sólo con Armijos la bohemia nocturna, sino también con otros poetas cercanos a nuestra generación.

La segunda estancia “Las Fortificaciones de la Urbe” nos revela su caminar por las calles nocturnas de la ciudad de Lima, o del Cusco acompañado con su amartelada; como un visionario, o alucinado por la angustia exclama: "dejemos la torpeza en el campo/ Florezcamos incansables en las Pampas de Comas/Estas son las sabias escaleras del Universo/... construidas en la zozobra". Estas desesperaciones lo llevan a decir: “que el / sueño es la segunda existencia”. Es el otro mundo a donde el espíritu recurro para liberarse del caos continuo del duro bregar. El poeta o escritor es feliz mientras vive en el mundo humanizado que ha creado.

En la tercera estancia “Viajes de Visionario”, es otra forma de recrearse en la “segunda existencia”. Siempre en todo el contenido de su obra predomina el lenguaje coloquial; pero elevado a un grado artístico con una dosis de ironía.

Estos viajes de visionario son la plasmación de la consternación que él espera que “terminará siendo una golondrina/golpeada por sus ojos”.

La cuarta y última estancia “Arca de Alianza”, después de experimentar el largo recorrido compartiendo dos vidas un solo destino, otras veces en la soledad, agobiado por la angustia y contradicciones de la vida, desea la separación de este planeta, buscando una liberación a problemas metafísicos, políticos, morales, por eso en esta última parte de su libro termina diciendo “mi mejor deseo es volver/a la vida eterna”.
El poeta piurano Bernardo Tineo

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